"El que cambia muchos técnicos se va al descenso. Les dije que el único que podía salvarlos era yo, pero no confiaron", sostuvo Osvaldo Sosa a una radio de Buenos Aires, justo el día en el que Atlético perdió la categoría. "Chiche" fue el primero de una larga lista que ahora, con la desgracia deportiva consumada, saldrá a hablar para justificar un fracaso que comenzó a gestarse en el flojo arranque que tuvo el equipo de 25 de Mayo y Chile en el Clausura, justo cuando él estaba a cargo del equipo.
A más 1.200 kilómetros de distancia, el ex DT de los "decanos" revoleó de lindo la media. Sosa aseguró que son los hinchas las que manejan el club y no los dirigentes, y que no hay proyecto en la dirigencia.
"Cuando empiezan a insultar cambian a los técnicos, por eso la que maneja la institución es la hinchada", afirmó el hombre que solía mantener interminables charlas con los barrabravas del club y a los que pidió varias veces que salieran en su defensa cuando algún desubicado lo insultaba. Ni hablar de las veces que entrenó a puertas cerradas cuando hacía fútbol reducido.
Las polémicas declaraciones no terminaron ahí. "Chiche", desafiante, agregó: "me fui sin haber perdido los últimos partidos, empaté los dos de local. Me fui yo y perdieron cinco de seis".
El técnico no dijo ni una palabra sobre por qué fue el entrenador que nunca dirigió una práctica durante más de una hora, o que no quiso que los directivos contrataran los cuatro refuerzos que podían incorporar y no solamente dos. Tampoco reconocerá que tácticamente se traicionó a sí mismo y nunca pudo repetir la misma formación durante dos encuentros consecutivos.
El presidente Mario Leito, que deberá tener mucha cintura para esquivar esta y otras bombas, opinó sobre el tema. "Se ve que está amargado por lo que no pudo hacer en el club. El tuvo su tiempo e hizo muy poco para revertir el mal momento", indicó, serio, el hombre que transita con pies de plomo por un camino electoral que ahora más que nunca estará lleno de obstáculos.
A más 1.200 kilómetros de distancia, el ex DT de los "decanos" revoleó de lindo la media. Sosa aseguró que son los hinchas las que manejan el club y no los dirigentes, y que no hay proyecto en la dirigencia.
"Cuando empiezan a insultar cambian a los técnicos, por eso la que maneja la institución es la hinchada", afirmó el hombre que solía mantener interminables charlas con los barrabravas del club y a los que pidió varias veces que salieran en su defensa cuando algún desubicado lo insultaba. Ni hablar de las veces que entrenó a puertas cerradas cuando hacía fútbol reducido.
Las polémicas declaraciones no terminaron ahí. "Chiche", desafiante, agregó: "me fui sin haber perdido los últimos partidos, empaté los dos de local. Me fui yo y perdieron cinco de seis".
El técnico no dijo ni una palabra sobre por qué fue el entrenador que nunca dirigió una práctica durante más de una hora, o que no quiso que los directivos contrataran los cuatro refuerzos que podían incorporar y no solamente dos. Tampoco reconocerá que tácticamente se traicionó a sí mismo y nunca pudo repetir la misma formación durante dos encuentros consecutivos.
El presidente Mario Leito, que deberá tener mucha cintura para esquivar esta y otras bombas, opinó sobre el tema. "Se ve que está amargado por lo que no pudo hacer en el club. El tuvo su tiempo e hizo muy poco para revertir el mal momento", indicó, serio, el hombre que transita con pies de plomo por un camino electoral que ahora más que nunca estará lleno de obstáculos.